Explorar, modelar y comprender nuestras emociones a través de la materia
Este taller invita a descubrir cómo las emociones toman forma cuando entramos en diálogo con la materia. La escultura se convierte en un lenguaje íntimo, donde los vacíos, los volúmenes y las texturas representan partes de nuestro mundo interior: espacios habitados, zonas por explorar y lugares que necesitan aire, sostén o transformación.
A través de la arcilla, materiales naturales y técnicas de modelado expresivo, los participantes experimentan cómo sus emociones se manifiestan en la forma, en la presión de la mano, en el gesto, en la construcción o en la ausencia de materia.
¿Qué se trabaja en este taller?
- Conexión entre sensación corporal, emoción y forma.
- Exploración del simbolismo del vacío, el lleno y el volumen.
- Expresión emocional a través del modelado intuitivo.
- Observación de cómo la materia responde al estado interno.
- Integración emocional mediante procesos táctiles y sensoriales.
- Desarrollo de la presencia, la calma y la autorreflexión creativa.
¿Cómo lo hacemos?
A través de ejercicios guiados de modelado libre, dinámicas de exploración táctil, creación de formas simbólicas y trabajo con el vacío como elemento expresivo. Se invita a experimentar sin expectativas estéticas, permitiendo que la emoción encuentre su propio volumen y estructura.
Cada obra creada es un reflejo del propio proceso: una escultura que habla de cómo nos sentimos, de lo que queremos liberar o sostener, y de la relación entre nuestro interior y la materia.
Este taller es ideal para quienes desean explorar el mundo emocional desde la sensorialidad, la profundidad simbólica y la conexión directa con las manos y la tierra.

